Donde todo empezó…Entrega de insignias y distinciones 2024.

El Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Burgos, COAATBU, volvió a la que fue la primera sede de la Escuela de Aparejadores de Burgos en 1962 ubicada en el Monasterio de San Juan para celebrar su entrega anual de insignias y reconocimientos. En este marco, se nombró colegiado de honor al actual director de la Escuela Politécnica Superior, Miguel Ángel Mariscal Saldaña, y entregó el reconocimiento a la notoriedad profesional a Óscar Somoza de la Fuente. 

El presidente del COAATBU, José Ignacio Pérez Gonzalo, destacó la importancia y emoción de “volver a donde todo empezó” y donde, por ejemplo, estudiaron quienes celebraron sus 50 años de profesión y donde se puso el germen de una escuela que ha sido y es un orgullo para la ciudad.

En este marco se nombró Colegiado de Honor a Miguel Ángel Mariscal Saldaña, director de la Escuela Politécnica Superior desde 20216 y Catedrático de la Universidad de Burgos. Ingeniero Técnico Industrial de profesión, desde el momento en el que toma las riendas de la Escuela, se ha avanzado mucho en lo referente a proyectos de investigación nacionales e internacionales y ha aumentado considerablemente la colaboración prestada por las empresas de nuestro entorno. Hombre polifacético, de carácter abierto y gran comunicador, ha estado presente en todos los actos a los que ha sido invitado por el COAATBU aportando su buen hacer e inestimable colaboración e interés. En sus palabras destacó la importancia de la relación de las escuelas con los colegios profesionales y agradeció la “relación privilegiada” que ha existido con el colegio de Burgos.

También se reconoció la notoriedad profesional de Óscar Somoza de la Fuente por su gran labor en el ámbito de la empresa, su amplia experiencia laboral, así como por su buen hacer en la profesión. Se han ejecutado bajo su jefatura, más de 2000 viviendas, rehabilitaciones, centros cívicos, hospitales, residencias, polideportivos, obras oficiales y para la administración e infinidad de obras y actuaciones, que hacen de Óscar Somoza un hombre de empresa, un Arquitecto Técnico polivalente, versátil, de alta capacidad y de reconocida y probada profesionalidad y experiencia. En su intervención, puso el valor del “jefe de obra” que no aparece en los carteles, pero materializa las ideas del arquitecto para que sean viables real y económicamente. Un trabajo el de jefe de obra que le apasiona y que le hace dejar una construcción en cada lugar y con ella, amigos, compañeros e historias para no olvidar.

Jefes de obra que deben tener “mano izquierda” para coordinar a todos los profesionales que participan en cada proyecto y que es una de las ideas que el artista Oscar Martín ha querido plasmar en las esculturas de San Juan de Ortega con las que se obsequia a quienes celebran sus 25 y 50 años de profesión.

Con medio siglo de trayectoria a sus espaldas, Mariano Izcara Domingo puso en valor la necesidad de profesionales en la construcción porque si construir casas siempre fue esencial para vivir, ahora es necesario que sean “funcionales, seguras, sostenibles, inteligentes….” y el aparejador debe aunar todo.

Por su parte, Francisco Javier Rodríguez Roldán recordó su estudios en el “tubo” o el “tren”, como llamaban al aula de aparejadores en el Monasterio de San Juan y se mostró agradecido por una profesión que le sigue apasionando y que le ha permitido trabajar en obras emblemáticas como la Casa del Cordón donde se aplicaron técnicas novedosas para la época en pleno Centro Histórico.

También se reconoció la trayectoria de quienes llevan 25 año de profesión en cuyo nombre habló Gema Villalain Sagredo quien puso de manifiesto que la arquitectura técnica “no es una profesión de hombres sino de personas creativas, con muchos conocimientos y mano izquierda” para coordinar las obras y otras funciones de esta versátil profesión.

25 años también, en este caso al servicio del COAATBU al frente del Gabinete Técnico, celebró Mario Díez Rodríguez quien agradeció con su humor característico el trabajo diario en el colegio al servicio de los colegiados señalando que se hace “con alegría” porque, “casi siempre, pase lo que pase, sabemos que las obras suelen acabar”. El presidente del COAATBU destacó en esta entrega que “la fuerza del colegio es su equipo humano” y señaló de Mario su “profesionalidad y capacidad de trabajo”.

Completaron el acto las nueva colegiadas a quienes se entrega la insignia de plata del colegio. En su nombre, Belén Pérez Caballero agradeció la ayuda y consejo recibida desde el COAATBU cuyo presidente les recordó un proverbio: “Si quieres ir rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, hazlo acompañado”.

El acto tuvo lugar en el monasterio de San Agustín y se contó con el acompañamiento de José Manuel Manso, concejal de infraestructuras del Ayuntamiento de Burgos; Ramiro Ibáñez, presidente en funciones de la Diputación provincial; y Roberto Saiz, delegado territorial de la Junta de Castilla y León.

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